5 Instrucciones para preparar el viaje soñado, ¿Qué tan cerca estás del tuyo?

, ,

Hemos estado hablando con Caro Chavate desde antes de planear su viaje. Aquí está el resumen de los 5 pasos (o las instrucciones) que le permitieron volver su sueño realidad:

Escribo esto desde una isla paradisiaca en Tailandia. Vivo en una casa de madera rodeada de palmeras de cocos a 10 minutos de la playa. Cada mañana me despierto muy temprano y voy a una escuela de yoga a clases de meditación, Yoga o Chi Kung. A cambio, trabajo para ellos, tres horas al día en un programa de voluntariado.  Luego vengo a casa, trabajo en mis proyectos personales, salgo a tomarme un coco, a comerme un delicioso Pad Thai o a nadar en el mar. A veces corro a ver el atardecer, me voy a escribir a algún café o me encuentro con amigos que van y vienen, en algún lugar con música en vivo.

Cada día me tomo un momento para respirar despacio y me digo “estoy en una isla en Tailandia” se me eriza la piel y me pregunto “¿estoy en una isla en Tailandia?”. Pienso en todo lo que me trajo hasta aquí y me lo creo, doy gracias al universo y digo en voz alta “estoy en una isla en Tailandia, cumpliendo mi sueño”.   El viaje de mi vida,  siempre lo imaginé sin tiquete de regreso y así fue cómo llegué hasta aquí

1. Tomar decisiones = Cuando haces cosas, pasan cosas

preparaxionPor aquel entonces la escena era esta: Tres veces a la semana mientras todos alcanzaban el pico máximo de concentración en la oficina, yo me hacía un café y salía a mirar un rato el caos del centro de la ciudad. “Quiero irme lejos” pensaba. Luego, volvía al escritorio donde pasaba entre 8 y 11 horas frente a una pantalla de computador, esperando que algún día una fórmula mágica de Excel me solucionara la vida, me diera lo que yo realmente quería: irme lejos, viajar, no de vacaciones no, sino viajar como sinónimo de vivir; vivir viajando.

Yo también desconfié de ese sueño (es que nunca parecen confiables) y pensé que estaba loca (tal vez lo sigo estando) pero creo que hay algo de alquimia en ello: lo que se sueña es una predicción del futuro. Cuando le entregué la carta de renuncia a mi jefe le conté “empecé a ahorrar para irme a mochiliar” me lanzó una mirada compasiva y una sonrisa enorme y me lo dijo “estás loca”.

Renuncié sí -con el respaldo de un dinero que ahorré previamente pensando en ello- y no morí de hambre, porque que  en el intento de querer vivir de lo que amo hacer: escribir; me puse a hacer eso; a escribir pero con ganas. A trabajar, dictando talleres de escritura creativa (para aprender aprendiendo), a buscar y trabajar en proyectos ofreciendo mis servicios como freelance sin que nadie fuera dueño de mi tiempo.  El tiempo que necesito para hacer lo que amo, cuya administración no es fácil porque la libertad y la responsabilidad son hermanas siamesas.

2. Hacer un plan de ahorros:

venta-de-garajeUno de los principales problemas de ser humano es la dificultad para enfocarse. Es difícil pero posible (ahora mismo me distraigo haciendo otra cosa). La solución es simple: método y un poquito de mística.

Lo que traduzco en: generar ingresos para cumplir un sueño y  visualizarlo.  Esto último es potentísimo y solo requiere sentarse y preguntarse ¿Qué estoy intentando hacer? No vale la respuesta de “no tengo dinero” porque el miedo no es una buena estrategia. Se visualiza con la certeza de que no se sabe el cuándo, pero se sabe el qué (viajar). Entonces el cerebro empieza a trabajar, pero no en problemas sino en soluciones, por ejemplo:

  • En este mundo normalmente tenemos que trabajar por dinero y alejarnos de la vida que soñamos. Trabajar por dinero está bien pero si además el dinero se consigue para cumplir un sueño entonces se debe aprender a: aumentar los ingresos,  disminuir los gastos y a conservar el dinero que se gana.
  • No tener deudas y si se tienen se sale de ellas: por eso entre el momento en que me planteé este sueño de manera seria, hasta estar viviéndolo, pasaron 3 años. Así que también se necesita paciencia.
  • Una vez se vive sin deudas se puede aplicar un plan radical: Vivir con el 50% de los ingresos, es decir, hacer de cuenta que se gana la mitad, y de la otra mitad se ahorra el mayor porcentaje posible.
  • Los resultados son cuestión de hábitos: este ha sido el aprendizaje más difícil. Al final creo que la palabra clave es COMPROMISO. Leí un término en internet que me cautivó LIBERTAD FINANCIERA (recomiendo investigar sobre ello).
  • Gastar menos de lo que ingresas sí requiere un sacrificio: cambiar el estilo de vida, irse a vivir a un lugar más barato, salir menos, transportarse en bici, hacer una venta de garaje y vender todas las pertenecías o por lo menos el 80% . Es el ejercicio más liberador y rentable que he hecho en mi vida.
  • Me volví la que menor poder adquisitivo tenía en una salida con mis amigas pero no porque estuviera mentalizándome en la escasez, sino porque sabía que estaba activando un conjunto de causas, de acciones para generar un efecto.

 Carolina3. Mandar los planes al carajo:

Mi viaje comenzó a concretarse con una pareja pero a mitad de camino el plan se frustró. Así que todo dio un giro de remolino y pasé de viajar con mi novio de México a Brasil, a viajar sola por el sudeste asiático y con el mismo presupuesto inicial, aunque mucho más lejos de casa. El camino no es perfecto, pero según nuestras estrellas hay cosas que simplemente tienen que pasar para que pasen otras.

4. Volver a empezar:

Para el tiempo en que mi sueño se transformó ya estaba obsesionada con los blogs de viajes y el nomadismo digital. Leía montones de información a diario y contactaba viajeros y nómadas digitales. Fue ahí cuando conocí este blog, dos de sus autores Dur y Lucho se convirtieron en mis mentores de este viaje y me dijeron: “sí podés, sí es posible”

Su valentía, su amistad y su ejemplo han sido para mí un faro. Se reunieron conmigo varias veces por Skype y en su último viaje a Colombia me mostraron cómo hacer Couchsurfing, voluntariados, cómo poder trabajar viajando, cómo gastar menos, dónde pedir visas  y cómo moverme lento.

Hoy siguen siendo mi polo a tierra cada vez que este sueño atraviesa zonas de turbulencia.

5 . Hacer que las cosas pasen:

Venimos a este mundo un rato y nos vamos. Asumiendo la fantasía de que realmente podamos llegar tener algo en la vida, pues se requiere de cierto orden: “Ser, hacer, tener” leí alguna vez. Así que me lo planteé,

SER: quiero ser escritora y nómada digital HACER: Quiero vivir de mi oficio y de mis talentos, escribir en mi blog y publicar un libro (que ya está en curso) TENER: quiero tener un estilo de vida que no me limite, que me permita viajar por el mundo entero… aunque también quiero tener una librería algún día.

Este sueño es posible y somos muchos, los viajeros somos una nación flotante. Solo hay que querer recorrer el mundo; perderse para encontrarse. Perderse para perderse y no volver. Irse, irse muchas veces. Retar el destino para que te encuentre una vida nueva. Amar en el camino, salir a encontrarse con muchas vidas, probarlo todo. Ceder, querer tirar la toalla y empezar de cero en cada lugar nuevo. Sumergirse en el anonimato con plena seguridad de que nadie te conoce, de que nadie te volverá a ver jamás.

yoga

Entregarse al “por si no te vuelvo a  ver” dejar todo lo mejor en la fugacidad. Hacerlo lento, degustándolo;  hacerlo rápido, como llenado una check list. Andar pesado para aprender la importancia de la levedad del ser, seguir con la asignatura pendiente del desapego. Mirar el fotograma de una ciudad y quedarse con esa imagen para siempre, o bien, ser parte de la secuencia múltiple y jugar a ser un camaleón para ser uno más. Ser solidiario, ser honesto. Ser solitario, conocerse hasta que duela y enviar postales nostálgicas a casa, luego darse cuenta que no hay ningún océano en medio, que estamos más unidos de lo que pensamos.

Hacer amigos en la ruta, preguntar Where are you from? En lugar de ¿En qué trabajas?

caroentailandia

Construir recuerdos y entrenarse en el arte de decir adiós en cada puerto. Creer en el buen karma, porque en “el camino nos encontramos”. Dar un paso para que se convierta en kilómetros y hacerlo realidad porque como con los atardeceres, si se espera mucho, no se llega a tiempo.

¿Hay alguien ahí? ¿Algún ciudadano flotante de esta nación sin fronteras? ¿Cuál es tu viaje soñado?

Foto-6Biografía Carolina Chavate

Carolina Chavate escribe en su blog www.carolinachavate.com sobre las Cosas que dan cuerda al mundo. Actualmente viaja y escribe su primer libro Elogio a la cotidianidad. También dicta Talleres de escritura de escritura creativa para seguir sustentando su sueño.